Flores, resinas, extractos: hoy en día, los productos de cáñamo están presentes en muchos hogares y, por lo tanto, al alcance de la nariz o los bigotes de nuestras mascotas. Sin embargo, un perro o un gato no reacciona igual que un adulto ante estos productos. ¿Cuáles son los riesgos reales? ¿Qué signos deben alertarte? ¿Qué hacer si tu mascota ha metido la pata en un producto que no estaba destinado a ella? Estas son las precauciones que debes conocer para mantener a tu mascota a salvo.

¿Por qué hay que tener cuidado con el cáñamo cuando se tiene una mascota?
Al igual que los seres humanos, los mamíferos cuentan con un sistema endocannabinoide: una red de receptores presente en el cerebro y en el cuerpo. Precisamente por eso, algunas moléculas del cáñamo no les dejan indiferentes. La más preocupante es el THC, la molécula psicoactiva del cannabis.
Los perros son especialmente sensibles a esta sustancia. Según el manual veterinario MSD, poseen un mayor número de receptores CB1 en determinadas zonas del cerebro que controlan el equilibrio y las funciones vitales, lo que explicaría su andar tambaleante y sus trastornos cardíacos en caso de exposición. Los gatos tampoco se libran: la sensibilidad varía de una especie a otra, y los datos sobre los felinos siguen siendo escasos. Además, un animal de pequeño tamaño se ve afectado por cantidades que parecerían mínimas para un adulto.
¿Qué productos suponen un riesgo?
El peligro no proviene de un único tipo de producto. Las situaciones más frecuentes son las siguientes:
- una flor o un trozo de resina que se haya quedado olvidado en una mesita o en un bolso;
- una colilla o un resto de porro en un cenicero o en el suelo;
- el humo que se respira en una habitación cerrada;
- los pasteles, caramelos o bombones con cannabis, que resultan atractivos para los perros y pueden contener otros ingredientes tóxicos para ellos, como el chocolate o el xilitol;
- un frasco de extracto mal cerrado o mordisqueado.
En España, los productos con CBD que se venden legalmente deben contener menos del 0,3 % de THC. Este límite se ha establecido para los adultos, no para un animal de unos pocos kilos. Por lo tanto, un producto legal para ti no es necesariamente un producto sin riesgo para él. Todos los productos de nuestra tienda están diseñados para adultos, y solo para ellos.
Las señales que deben ponerte en alerta
Los síntomas de la exposición al THC son bastante característicos. El manual veterinario de MSD menciona con mayor frecuencia:
- un desánimo inusual, un animal que parece «ausente»;
- un paso inestable, como si hubiera bebido demasiado;
- vómitos;
- pérdidas de orina;
- una sensibilidad excesiva al ruido, a los movimientos o al tacto;
- temblores, inquietud o pequeños sobresaltos;
- pupilas dilatadas y un corazón que late lentamente;
- una temperatura corporal demasiado alta o demasiado baja.
Cuando el animal ha inhalado humo, los síntomas pueden aparecer en cuestión de minutos. Cuando ha ingerido un producto, suelen aparecer entre 30 minutos y unas horas después. Según el Centro de Salud Canina de la Universidad de Cornell, la mayoría de los perros se recuperan en uno o dos días, a veces tres tras una exposición intensa. No obstante, pueden producirse complicaciones más graves, sobre todo en animales pequeños o cuando el producto también contenía chocolate.
¿Qué hacer si tu mascota ha tenido acceso a un producto de cáñamo?
No intentes afrontar la situación tú solo. Las medidas adecuadas son sencillas:
- Llama a tu veterinario o, si no puedes localizarlo, a un centro de intoxicaciones veterinarias. La España cuenta con algunos, entre otros, en Lyon y en Nantes.
- Indica qué ha ingerido el animal, la cantidad aproximada y la hora. Guarda el envase o la etiqueta para poder mostrarlos.
- No intentes hacerle vomitar tú mismo: en un animal que ya presenta síntomas, es peligroso, ya que corre el riesgo de inhalar lo que vomita. No le des nada sin el consejo de un profesional.
- Colócalo en un lugar tranquilo, en penumbra, lejos de los ruidos, y vigílalo hasta que el veterinario te indique lo contrario.
Sé sincero con el veterinario. Su función es cuidar de tu mascota, no juzgarte, y una información precisa le ahorra un tiempo muy valioso.
Cómo guardar los productos de cáñamo: los hábitos correctos
La mejor protección sigue siendo la prevención. Basta con adoptar algunos hábitos para evitar la mayoría de los accidentes:
- Guarda las flores, las resinas y los extractos en un armario cerrado, en un lugar elevado, nunca sobre una mesita de salón o una mesita de noche;
- Guarda los productos en su envase original, bien cerrado;
- vacía los ceniceros y utiliza un cubo de basura con tapa;
- No fumes en la habitación donde esté tu mascota;
- Tened en cuenta los bolsos y los abrigos de los invitados, que suelen dejarse a la altura del hocico.
Por último, nunca le des a un animal un producto fabricado para personas. Si tienes dudas sobre el CBD para tu mascota, es algo que debes consultar con tu veterinario, y con nadie más. Para saber más, lee nuestro artículo sobre el estado actual de la investigación veterinaria sobre el CBD. Y si lo que te preocupa es el comportamiento de tu gato, consulta nuestra guía para reconocer a un gato estresado o ansioso.





